El primer ciclo menstrual es variable en todas las mujeres. Dependerá de la genética heredada, siendo la alimentación pieza clave del primer periodo. Los signos de la primera menstruación se pueden identificar hasta seis meses antes del estirón, esto sucede cuando el desarrollo mamario prácticamente ha alcanzado su grado máximo.
Durante el primer año, suele presentare irregularidades en la exactitud de las fechas, tanto el intervalo entre los períodos como la duración de éstas depende del sistema endocrino, de la hipófisis y los ovarios.
Durante estas fechas se presentaran dolores en el abdomen y trompas de Falopio cercano a los ovarios, para lo cual se recomienda evitar los cambios bruscos de temperatura durante el primer día del ciclo. Incluso, se ha demostrado que el deporte puede ser un medio natural y eficaz para calmar los dolores abdominales, se puede recurrir a la aplicación de calor local con manta eléctrica o bolsa de agua en la zona afectada.
Es conveniente que exista una conversación intima entre la madre y la hija, orientada a la verdad, evitando el angelismo como el biologismo, ya que debe quedar claro que es un proceso natural. La madre luego de explicar el proceso, debe abordar temas prácticos como normas de higiene que se practicarán. El ambiente que se dé a esta conversación quedará grabado para siempre en la memoria de la hija, valorando mucho la participación del padre quien participará de la conversación reafirmando con una segunda opinión los cambios emocionales a los que se ven expuestas las mujeres días previos a la menstruación, esto ayudará a formar un carácter equilibrado en la que aun es niña.


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